Saturday, January 18, 2020

El Cuerpo


Lucille arrastró el cuerpo afuera del armario. No se veía mal para un cuerpo que había sido guardado por, ¿qué fue? ¿Cincuenta y cinco años ahora? Ella volvió a pensar en ese día. Cincuenta y cinco años, como ha volado el tiempo.

Ella había pensado que solo seria por unas pocas semanas, tal vez un mes a lo más. Eso fue lo que su amiga, Suzanne, había prometido. Lucille pensó que fue una solicitud extraña. Puedes mirar mi cuerpo? Necesito ver a mi madre. Ella no está bien. Regresaré en algunas semanas.

Normalmente, Lucille no habría considerado hacer esto. Ella odiaba la responsabilidad. Todas las plantas que ella intentaba cuidar murieron. Todos los animales que ella recibió se escaparon. Y novios. Ni siquiera pregunte.

Pero esto parecia diferente. Después de todo, ya estaba muerto.  ¿Qué podría salir mal?

Pero entonces, Suzanne no volvió.

Primero, Lucille estaba molesta con Suzanne. No tanto por el espacio del armario que el cuerpo necesitaba. Lucille no tenía mucha ropa. Ella creía en vivir simplemente.

Era el olor. Lucille no lo sabía en ese tiempo, pero los cuerpos empiezan a oler mal depúes de que han estado muertos por un rato. No era tan notable los primeros dias, pero después de una semana, el olor era un poco molesto.

Pero Lucille se acostumbró al olor, y después de seis meses, ella ya no lo notaba.

Después de un año, Lucille empezó a sentirse muy cerca al cuerpo. Uno año es un tiempo largo. Antes de esto, su relación más larga fue con Darwin, la cual duró solo unas pocas semañas. ¿Darwin era un novio o una mascota? Ella no podía recordar.

Y ahora era, cincuenta y cinco años después. Ahora ella no podía imaginar la vida sin el cuerpo. El tiempo hace eso.

Pero ahora el día que ella siempre había temido había llegado. Lucille tuvo un sentimiento horrible en el instante en que sonó el teléfono. Ella podía sentir el sudor corriendo por sus axilas. Lucille nunca sudaba. Su madre le había enseñado esta leción desde el tiempo que ella era una niña pequeña.

Lucille sabía quién estaba llamando antes de que ella levantara el teléfono. Ella oró silenciosamente, pero sus oraciones no tenían sentido. Entonces, la voz. Era alegre, frivola, casi como una cancion.

"Hola Lucille," la voz dijo. "Es Suzanne. ¡Regresé!. Gracias por cuidar mi cuerpo. ¿Puedo ir y  recogerlo?"

Lucille lloró silenciosamente para ella misma. Ella no queriá molestar a Suzanne, pero ella sabía lo solitaria que su vida estaba a punto de convertirse.

Excepto... ella tuvo una idea. Suzanne venia a su casa. Tal vez la unica mejor cosa que tener un cuerpo en tu armario sería tener dos cuerpos en tu armario. Lucille se sintió mas mejor. Sí, esto sería muy bueno.


Pregunata spirituales
  • ¿Que cuerpos tienes en tu armario?
  • ¿Qué te impiden hacer?
  • ¿Los estás tirando o simplemente estás acumulando más?

 Esta es una de las series, parábolas para ellos quienes son espirituales pero no religiosos.

29 enero, 2018. Esto fue escrito con el grupo de escritores de Roundhouse, de Santa Cruz, Guatemala, remotamente desde Guanajuato, Mexico. La sugerencia para escribir fue: Lucille arrastró ...  afuera del armario .

La foto es de Jo Naylo y está disponible en Flickr y Creative Commons. Algunos derechos pueden estar reservados.

Gracias a Beto Carrillo por su ayuda en la traducción.


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